El dolor de un recuerdo siempre permanece, no importa la distancia, ni el tiempo...siempre seguirá ahí, ese pellizco en el corazón, ese nudo en la garganta, y esa lágrima que se te escapa sin darte cuenta. Y en el fondo...ese momento de dolor pasajero no es tan malo, o almenos eso pienso yo...creo que en el fondo eso es lo que nos mantiene vivos...el recuerdo de ese instante en el que fuimos realmente felices...eso...precisamente eso...es lo que nos hace seguir adelante...lo que mantiene viva nuestra esperanza...porque...si una vez lo logramos..¿no podremos acaso conseguirlo de nuevo?

No hay comentarios:
Publicar un comentario